viernes, 29 de junio de 2012

unknown



¿Puede darte un vuelco el corazón por la sonrisa de un desconocido?

Cada dia, a la misma hora, en la misma calle. No conozco su voz, ni sus gustos. Sólo que sale del metro cuando yo me dirijo a el y que siempre iba de negro. Iba. Hoy llevaba color en la ropa, color grisáceo, pero que daba vida a ese cuerpo tan habituado al negro. Y me ha mirado. Bajo la sospecha ocasional de su mirada de reojo siempre me escondía, pero hoy, con la vista nublada de las ganas y las gafas oscuras de sol, he visto sus pupilas buscando las mías. Y he apreciado lo más parecido a una sonrisa que he visto jamás en su rostro.

¿Es posible que se te acelere el corazón por la sonrisa de un desconocido?

viernes, 8 de junio de 2012

otherside

Mis brazos mueren. 
Y mi cerebro baila. 
Delirios de medianoche. 
He despertado en un mar. 
Océano de lágrimas y sudor.
Sudor mío.
Sudor frío, sudor vacío.

Echo de menos la sal de tus brazos.

el infinito es 

                                                más infinito de lo 
                   que infinitamente
creemos
                            soñamos.




jueves, 7 de junio de 2012

Cambio time

En vista de que cada vez más gente va visitando mi blog, quisiera darle un giro al estilo de éste. Me gustaría darle un cambio de look total a mi blog, empezando por la cabecera... Así que, ¿cuál os gusta más? ¿Qué tipografía os parece más adecuada? ¿Qué me recomendáis?


Podéis hacer click sobre las imágenes para verlas más grandes :)

sábado, 2 de junio de 2012

S.A.Ï


- Todo lo que me haces sentir obligándome a no sentir.

¿Es posible? Que la música te cale los huesos y una voz te sacuda el alma, que sus dedos hagan sonar las cierdas de una guitarra provocando los bailos sensuales de mi corazón.

¿Es posible? Entender sin hablar su lengua. Sentir algo más a través de esas notas que no domino, que nadan, se liberan, te transforman, melodías invisibles que te llenan. Y que tu alma sienta envidia de la caja acústica del instrumento, a la cual llena algo, algo que le falta a la tuya.

Leed, leed mis palabras, porque jamás lo entenderéis. Jamás sentiréis un domingo de abril las voces rotas y dulces de París, jamás sus guitarras os erizarán la piel. Y envidiadme, envidiadme porque me hacen sentir algo tan grande que no soy capaz de describir... Ni vosotros de entender.