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miércoles, 23 de octubre de 2013

Egoísmo



Egoísmo es la droga de tus palabras, que me envenena desde tus labios.
La culpabilidad que siento porque la luna sea blanca y tu tez morena.
Egoísmo son tus suspiros exhasperantes a medianoche.
No poder hacer nada por tus deseos más absurdos.

Egoísmo es la ponzoña de tus abrazos ausentes.
Me consumes el alma.
Y, sin embargo, soy incapaz de alejarme de ti.

Egoísmo es que me mates
cada noche
a cada hora
en cada aliento
y no poder dejar de quererte
a pesar de ello.

domingo, 21 de abril de 2013

Sunny Sunday

So what if I miss you?
The taste of your smile on my lips, the touch of your eyelashes on my cheeks.

So what if you were my weakness?
Everybody has to have a weak point in their souls.

So what if you'll never come back?
Maybe the moon will help me getting over it.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Nocturnidades



Las distancias no miden lo mismo
de noche y de día.
A veces hay que esperar la noche.
 


                                   R. Juarroz





A veces duermes conmigo por las noches. Duermes en mis sueños, duermes en mi mente. Y las distancias son entonces inexistentes. Exploramos en Amazonas, nos bañamos en el Pacífico y volamos hasta el espacio para ver más de cerca las estrellas. Bajo mis finos párpados, todavía manchados de rímmel, contemplo las más grandes maravillas cuando suena el reloj a medianoche y la luna me espía desde la ventana.

Pasan cinco, seis, siete horas que se convierten en apenas un puñado de minutos al despertar. Qué amargo es abrir los ojos. Y mi cansancio aumenta, mis músculos se tensan, cuando siento tu lado frío de la cama. Y si me levanto, es por pensar "con suerte, en unas horas, volverás a ser mío..."

domingo, 25 de noviembre de 2012

Carta al astro rey

Buenos días Sol,

Esta mañana, como cada día, has venido en mi búsqueda. Malditos sean tus rayos. Hacía frío, y yo me escondía bajo las sábanas. Pero tu luz no tiene límites en este lugar, y la tela parece quererse empapar de ti.

Esta mañana, como siempre, me escondía de ti. No entiendes que no te quiero, que me gusta dormir, que es a la hiriente Luna a quien yo anhelo cada despertar. Aunque tener un piso en un viejo edificio sin persianas no actúa a mi favor.

Cuando has aparecido, esta mañana, invadiendo mis pupilas, todavía sonaba alguna extraña melodía de un sueño astral en mi cabeza. Era un piano. Pero tu luz lo ha borrado, se ha esfumado. Como el aire que contaminas.

Por qué no entiendes, que no quiero que vengas a buscarme. Que deseo la noche eterna, en la que mi reflejo no aparezca en ningún espejo. Aunque también es verdad, que sin ti la Luna no podría brillar.

Pero no me dejo engañar. Hechizas al mundo con tu poder, pero yo soy más fuerte. Y por eso huyo de ti y me refugio en los días de lluvia. ¿Es que no entiedes, que ya no te quiero?

El parquet seguía frío a pesar de tus esfuerzos, cuando me deshice del edredón. Y el piso gélidamente desierto. No habría sentido tanta soledad si no te hubieras molestado en iluminar cada rincón de este vacío lugar.

Mañana intenta llover. Vivir en el sur de Europa no me hace bien.

Nos vemos al amanecer.

                                                           A.

martes, 21 de agosto de 2012

Nosotros. 350


Tokio Blues. Una foto con mis amigas y tres amplias y preciosas sonrisas. Intro de the xx. The great Gatsby. Y, como no, Norwegian Wood.

Calor insoportable de agosto en la costa catalana. Me escondo de una luna irradiantee y llena tras las persianas que mantienen el frio del aire aacondicionado. La esencia del mar, esta extraña y salada soledad vuelve a abrazarme en esta pequeña cama llena de cojines y almohadas. Y salada no es mala. Salada es, en las noches de verano, en estas noches de verano, algo mucho mejor que dulce. Cuando se habla de algo salado se le atribuye directamente una idea negativa de lo que es. Como cruda, amarga. Sabores que pueden perfeccionar tu receta en la cocina y, sin embargo, estropearte la realidad que crees vivir.

He estado pensando en las deformaciones de la gente. En las mías propias, sobre todo. 

¿De dónde vienen? ¿Cuales son? Hace tiempo que no veo nada mas que una cara que maquillar cuando me miro al espejo. Nada, vacío. Veo una acción, pero no a una persona. Y, aunque lo que vea no me cause reacción alguna, ni me agrade ni tampoco no me guste, sé que las deformaciones están dentro de mí, sumergidas en el océano de paradojas que alberga mi cuerpo.

Entregarme a alguien no resulta fácil. Tener sexo a oscuras sí. Y aunque se suele emplear para rellenar vacíos, eliminar huecos y reparar grietas, no hace más que agrandarlos, aprofundizarlos, extenderlas. 

Quisiera aprender a ser honesta y a dejar de pensar constantemente en qué verán o pensarán los otros de mí. Qué concepto mas amplio y bizarro, ¿verdad? "Los otros". Un "otros" que engloba un conjunto heterogéneamente homogéneo de gente. Todo el mundo excepto yo es "los otros" para mí, mientras que yo seré parte de los otros de alguien de ese mismo otros.

Quizás piense demasiado para ser cerca de las cuatro de una noche entre semana de verano. Pero son mis momentos favoritos. A partir de las 2 o las 3, cuando todos duermen, cuando solo el viento habla y la luna es capaz de verte con tanta claridad como tú a ella. Y sea entre mares de arena o bosques de rocas, entre urbes de edificios altos, bajos, deformes como nosotros, siempre es el momento perfecto para disfrutar de esta soledad, de este agradable silencio que está lleno de olas, grillos, sirenas ahogadas entre estrechos callejones o ronquidos dorados. Resultan momentos íntimos e ideales para pensar. Quisiera que jamás nadie me los arrebatara. Ser posesivo y celoso en un mundo lleno de "otros" no es más que una mascara de protección. Una máscara necesaria a diario una vez adicta a ella, como la máscara de pestañas que siento necesitar al salir de la ducha. Una coartada, un refugio. Un escudo contra un mundo lleno de deformaciones incapaz de reconocerse a sí mismo...

martes, 22 de mayo de 2012

Astronauta


Yo me enamoraré de un astronauta. Me llevará de viaje a las estrellas y algunas mañanas de domingo, me hará el amor en otra galaxia. Cuando se enfade, se perderá en alguna nebulosa, y cuando yo me sienta perdida, enviará algunos asteroides a mi rescate.

Yo me enamoraré de un astronauta. Me enamoraré de un astronauta que viva en la luna. Un astronauta que me prepare croquetas con sabor a Saturno. Sus ojos serán del azul oscuro de la noche y me llevará a ver las películas en la cartelera de las constelaciones.

Me enamoraré de un astronauta. 
Me enamoraré de un astronauta que me lleve lejos, muy lejos, y viva en la luna...
                       

viernes, 11 de noviembre de 2011

21:08


Qué lejos el tiempo
Si no estás aquí.
Qué eterna la distancia
sin ti.

Qué oscura la Luna.
Me pregunto por qué está triste.
Qué fina es la lluvia.
¿Serán sus lágrimas?

Te busco en las olas,
te siento en el vacío
de mi sonrisa rota
que no te encuentra.



Me escondo en sueños
porque todo es perfecto allí
donde tus manos bailan
cada noche tangos con mi cuello.

Y sigo pensando,
Qué soledad la del mar.
Infinito cielo nocturno
de espuma y sal.

Qué lejos estás
porque no te tengo junto a mí.
Qué eterno es el tiempo
porque jamás regresarás aquí.

Luna de Coco

martes, 27 de septiembre de 2011

¿Cómo vas a ser mi amiga, si por ti daría la vida?


                            
      
Olvidarte, olvidar lo nuestro, es como olvidar quién soy. No preguntes el porqué, lo sabes demasiado bien. Té amé y aún te quiero. Añoro cada uno de los poros de tu piel, tan suaves al tacto. Tus suspiros al sentir mis labios sobre tu cuello. Tus uñas sobre mi espalda, tus manos dibujándome fantasías mientras me susurrabas que nunca te dejara. Y jamás lo hice. Tú no puedes decir lo mismo.
Fueron tan efímeros, tan fugaces, esos días a tu lado... El sentimiento más fuerte que jamás nadie haya podido sentir ha sido mi amor tan lleno de cariño y admiración a ti. Te he adorado tanto que he llegado a odiar tu imperfecta perfección.

No puedes pues, pedirme que lo dejemos y que, sin más, me olvide de ti, de tu pelo, tu sonrisa y de tus besos. Manso era el tacto de tus cobrizos cabellos, enredados entre mis dedos, que ondulantes se excitaban cuando el viento les hacía volar... Y sintiendo tu olor, te observaba tan de cerca que costaba respirar. Toda la belleza de un atardecer en el mar se reflejaba entonces en tu profunda mirada.
Qué labios más dulces, más agrios, más salados, más amargos, los tuyos. Tiernos al encuentro, agrios al enfado. Salados cuando bailábamos al mecer de las olas del mar. Amargos al adiós.


Bellas tus manos. Suaves y traviesas, tan inocentemente atrevidas eran las únicas capaces de diseñar imágenes surrealistas sobre mi tímida piel haciendo explotar en mí mil sensaciones electrizantes con sólo una caricia. Hechizantes tus piernas, las mismas que me atrapaban en las sofocantes noches de agosto en tu cama y que me hacían desear convertirme en su eterno prisionero. Tu blando pecho se convertía así en mi almohada y tus mejillas en mi escudo nocturno. Tus brazos se apoderaban de mí encarcelándome en tu libertad. Dime, ¿cómo se borra todo de la mente? ¿Cómo se dejan atrás todas las horas en las que nos fundimos con una simple mirada? ¿Cómo se quitan tus gemidos de mi cabeza? ¿Cómo se olvidan mis labios de tus yemas? ¿Cómo se deja de lado una parte así de mi vida?


No me pidas la Luna. Sólo tú eres capaz de hacer llegar a una persona hastá más allá de las profundidades del universo. Así que no me supliques que te olvide, no me pidas que te ayude a dejarme. No me obligues a olvidarte. No me instes que deje de sentir las nubes en mis pies, las manos sobre el mar; no me obligues a dejar de sentir lo que siento estando enamorado de ti...

domingo, 10 de julio de 2011

...It was the sweetest thing I had ever seen

Norah Jones, una libreta y bolígrafo y en frente una pálida luna creciente. Al lado del mar. Mi querido mar.

Sí, lo echo de menos. Pero creo que echo más de menos la idea, el sueño que tengo de él más que su persona real. No echo de menos sus labios, simplemente el deseo de sus besos. Borracha de mar, lo daría todo para tenerlo aquí ahora, a mi lado, a mi alrededor, atrapándome en sus abrazos. Susurrándome palabras de amor al oído, haciéndome cosquillas en el cuello. Lo daría todo, para que estuviera conmigo, en vez de en mis sueños.

La luna está tan bonita esta noche... Bueno, la única vez que considero que no está bointa es cuando se esconde del mundo, cuando hay luna nueva y me priva de su pura mirada.
Hoy parece un diminuto trozo de sandía. Un ojo cuyo párpado se está cerrando. Un monte torcido. Una sonrisa extraña. La falda de unas enormes enaguas.

El viento le cuenta a mi pelo historias de amor en susurros que soy incapaz de entender. Creo que el viento flirtea con mis ojos mientras intenta sacar a bailar una sonrisa de mis labios...
No dejo de escuchar "Broken", de Norah Jones. Me encanta la parte en la que canta "He's got a broken voice, and a twisted smile...". Aunque no soy el chico de la descripción, me he sentido incontablemente la protagonista de esa canción, como si hablase de una muchacha y yo fuese la chica de la que canta.

Pero no todo es tan bucólico e idealizado esta noche. Los mosquitos me están matando, tratando de alimentarse de la sangre de mi cuerpo. Y los pequeños murciélagos que vuelan cerca de mí, sin saberlo, me salvan un poquito cada vez que son ellos los que se alimentan de los mismos mosquitos.

No, quizás no es a él a quien quiera ahora a mi lado, aunque es la primera persona en la que pienso. Quizás sea cualquiera. Siento que siempre he estado sola y que alguien ahí fuera, tan perdido como yo siempre me he sentido, está esperando el momento menos pensado para venir a encontrarme. O quizás es sólo otra estúpida idea alimentada por las románticas, irreales y comerciales películas que tanto nos venden en amor...

Existe el amor? Creo que sí. Lo creo, cuando miro a mis padres. Me doy cuenta de ello, lo descubro. Creo en él, me sirve para mantener la fe y las esperanzas...
Aunque puede que la pregunta de verdad tuviera que ser: existe el amor
para mí?

El tiempo lo dirá. O la sonriente luna, o el silencioso, hechizante mar...

sábado, 2 de julio de 2011

Sabes que pareces de hielo pero quemas

Y podemos hablar de amor...amor es tan solo un concepto
una palabra, a la que hay que dar sentido
¿entendido?
y si no hablo de amor cuando tu estás delante
es que eres tan impactante
que de hablar me olvido.
Y me da igual que ahí fuera el mundo se pelée y se mate
por absurdos disparates, su alma no les late
¿y mi alma?... hasta hace poco también, casi se va al traste
pero llegaste tú y la reanimaste.
Me gustas, me excitas, me estimulas, me provocas
me llamas, me llevas, me dices, me guías
conviertes mis días en horas lujosas
diría más cosas pero... son tonterías.
Y puede ser que al verte ayer me percaté
el tener tu piel, beber tu crema
fue mi deber poder poseer tu miel
y darte el placer, un affair de luna llena.

Sr. Zambrana

viernes, 1 de julio de 2011

A woman of your kind is rare

 
Adelante, te doy permiso. Tienes pase privado para entrar en mi mundo, mi galaxia. Un lugar oscuro de pasillos e iluminado por las ventanas. En muchos rincones estás tú. En otras habitaciones selladas están otros que quisiera olvidar. Hay sitios gélidos de odio y otros con reconfortantes sofás y colores inexistentes donde guardo cariño y mis ideales. Allí está cada mujer que ha sufrido, cada símbolo de la paz, cada tonalidad de color lila. Cada persona que quiero. Cada gota de lluvia y cada luna.

Atrévete a adentrarte en mi mundo. Sumérgete en mí, báñate en el chocolate de mi mirada. Piérdete y no seas capaz de escapar. Quizás no sea interesante, pero tengo algo de misterioso en cuanto empiezas a conocerme a fondo. Y eso te atrae. Te asusta pero te gusta. El misterio es seductor.

Escápate de mis complejos, adora cada una de mis curvas como hago. A la mierda la idea de belleza de la sociedad. Soy mucho más que eso y lo sé. Tú también deberías saberlo, ¿o es que no te atreves a contradecir la masa? Me gusta mi pelo. Me gusta mi ombligo y me gustan mis pechos. Me gustan mis pies y la cicatriz que invade el lado izquierdo de uno de ellos. Adoro mis dientes no-blancos. Pero me gusta el blanco ocular que rodea y abraza mi iris.

Me gusta la canción Venice Queen que me empuja a seguir escribiendo. Me gusta Bebe. Me gusta John Mayer. Me gustan mil estilos diferentes. Me gusta mi poesía urbana, me gusta ser Luna de Coco. Me gustas tú.
¿Te atreves a seguir invadiendo mi universo?

  

sábado, 11 de junio de 2011

and you just feel that moment will last forever...

I don't remember one moment I tried to forget
I lost myself yet I'm better not sad
Now I'm closer to the edge
 It was a a thousand to one and a million to two
Time to go down in flames and I'm taking you


Closer to the edge
No I'm not saying I'm sorry
One day, maybe we'll meet again


No I'm not saying I'm sorry
One day, maybe we'll meet again


Can you imagine a time when the truth ran free
A birth of a song, a death of a dream


Closer to the edge


This never ending story, hate 4 wheel driving fate
We all fall short of glory, lost in ourselves


No I'm not saying I'm sorry
One day, maybe we'll meet again


No I'm not saying I'm sorry
One day, maybe we'll meet again

      

jueves, 9 de junio de 2011

jack


Allez, viens mon arbre à fleurs, ce soir on éteindra la lumière et je déposerai des lunettes sur tes bourgeons. Du bout des branches tu raieras la voûte céleste et secoueras le tronc invisible qui soutient la lune. De nouveaux rêves tomberont comme de la neige tiède à nos pieds. Tes racimes en forme de talons aiguilles, tu les planteras en terre, solidement accrochées. Laisse-moi grimper sur ton cœur de bambou, je veux dormir à tes côtés.


jueves, 19 de mayo de 2011

sabor azul en tu piel


El sabor azul de esta noche que nos envuelve me hechiza y se confunde con la sensación de tus labios en mi boca, haciéndome sentir que brillamos más que la luna llena reflejada en el Mediterráneo. Palabras y besos, caricias y risas. Cosquillas saladas y esos ojos oceánicos tuyos que convierten una noche otoñal en algo especial. El abrazo que de repente me atrapa y sin embargo me libera de todo a la vez, es equivalente a la sensación de plenitud que llena el vacío que tanto tiempo me había invadido...

Disfrutar del mar en la noche
Y yo quisiera pasar más tardes y noches así, con lunas menguantes, nuevas y crecientes iluminando las caricias con las que bailan tus manos y mi melena. Ríes y dices que el astro que tanto admiro no es más que una piedra... Pero es la sensación que nos produce mirarla lo que nos hace sentir especiales y atribuirle la belleza que nos falta en nuestra rutina, quiero contestar... ¿Te asustarás si digo que también quiero ser tu luna, pero sólo si eres tú el sol que la ilumina...?

El miedo me inunda como la marea que sube al pensar que te estás convirtiendo poquito a poquito en alguien especial, devolviéndome la fe, haciéndome creer... Rompiendo todos mis esquemas y haciéndome sonreír sin motivo aparente.

Cierro los ojos e inspirando fuerte guardo todas las texturas de los aromas de este momento en mi memoria. Soy una reina rodeada de sus riquezas... Lo tengo todo, poseo un mar que ahora siento más mío que nunca, soy capaz de alcanzar la luna y hacerla mía y además me atrevo a sentirme dueña de tus ojos mientras miran curiosos la expresión de mi mirada castaña. Arena y mar, océano y tierra. No somos nadie en este mundo y al mismo tiempo nos convertimos en los protagonistas de la vida de las olas que nacen y en pocos instantes se extinguen a nuestros pies...

Y nos quedamos así, atrapados en el sabor azul del mar que nos regala la nocturnidad salada que tu voz es capaz de convertir en dulce...

 

sábado, 30 de abril de 2011

all i need is reason to believe



Tú me dices que mi sonrisa es el Sol. Entonces hace mucho que no brilla este Sol, pienso.
Y es que no le puedo hacer nada. Esa sensación de soledad en medio de una gran multitud que cree que te conoce pero no sabe nada de ti. Nadie sabe tus secretos más oscuros, más profundos. Nadie sabe que quisieras arrancar a llorar en los lavabos como la niña pequeña y tímida que solías ser, nadie sabe que sufres porque no sabes ni lo que quieres. Espero algo imposible, un sueño insoñable. Un cuenta de hadas, una utopía, un efímero recuerdo que resulta ser mentira. El deseo de la calidez de un abrazo...
Nadie percibe cuando piensas en que hace tiempo que no te abrazan. Pero no esos abrazos cortos, superficiales, por cortesía. Un abrazo que te abriga, te protege incluso en el medio más peligroso. Un abrazo sincero.
Si mi sonrisa es Sol, en mi mundo reina la Luna. Y en el fondo éso es lo que persigo, una eterna noche con un manto de estrellas como edredón y una estrella fugaz que sustituya esa lágrima que no puedo reprimir. A veces lloro sin llorar, pienso sin pensar. Quiero sin querer, y ahora quiero saber qué quiero. La tormenta de las dudas destroza mi estado de ánimo. Quiero saber, pero no estoy segura de querer querer.
¿Qué paradójico, no? Sí, hay veces en las que una se pone filosófica. Por un mal día, por un corazón roto, por una discusión, por la enfermedad incurable que padece el padre de un amigo. Por cualquier motivo que tratamos de esconder bajo nuestras máscaras de laca, maquillaje y perfume, pero que nos roe y pudre por dentro.
Nadie se da cuenta de éso. Nadie es capaz de ver hoy en día la tristeza en unos ojos con rímmel. Nadie sabe que detrás del carmín hay una persona que todavía se esconde cuando un problema llama a su puerta.
Nadie sabe nada. Yo no sé saber, no sé querer, no quiero querer. ¿Qué es querer?

 

viernes, 8 de abril de 2011

2


“Time won’t make things better”… Sum 41 golpea mis tímpanos con guitarras llenas de descargas de adrenalina en este tren solitario. Solitario como yo, vacío como me siento.
Quisiera saborear por una sola vez la sensación de enamorarse que mis amigos describen. Al principio me reía, pero con 18 años y al ver poco a poco con otros ojos cómo la emoción que les provoca una sonrisa les puede hacer cambiar tanto… siento envidia. Parece mágico. Cursi, pero mágico. Y tan real a la vez… Eso es lo que ansio. Deseo dejar de vagar sin rumbo alguno y sentir, sentir de una puñetera vez algo real. Querer de verdad, quizás llegar a amar. Tengo una sensación dentro de mí que me roe y me engulle, la necesidad de sentir esa agonía de un día eterno sin abrazarla.
Entre sueños sentimentales y golpes de batería en tren frena bruscamente, haciéndome caer de bruces en la realidad de esta ciudad. Bip-bip, y las puertas ya se han cerrado. Y alguien sube, indiferente a mis pensamientos morbosos, imposibles de averiguar a primera vista debido a mi cara imperturbable de póker. Paso de canción y ante los primeros acordes de piano de With Me, quedo cautivado por la chica que acaba de subir.



Continuará...
(Para leerla desde el principo, clikad sobre la etiqueta "Historia del Tren")

domingo, 3 de abril de 2011

Mi vida sin mí

Ésta eres tú, los ojos cerrados, bajo la lluvia.

Nunca imaginaste que harías algo así, nunca te habías visto como... mmm... no sé cómo describirlo, como, una de esas personas a las que les gusta la luna o que pasan horas contemplando las olas o una puesta de sol. Seguro que sabes de qué gente estoy hablando... o tal vez no.

Da igual, a ti te gusta estar así, desafiando el frío, sintiendo como el agua empapa tu camiseta y te moja la piel. Y notar como la tierra se vuelve mullida bajo tus pies y... el olor, y el sonido de la lluvia al golpear las hojas. Todas esas cosas que dicen en libros que no has leído... ésta eres tú.
Quién lo iba a decir, tú.

sábado, 2 de abril de 2011

primavera

J'adore le printemps.




Les fraises, 

 



se promener,




la Lune,




les nuages qui sourient...




J'adore l'arôme de la Méditerranée,




et j'adore Paris aussi.




Mais, le plus importante...

Je t'adore.