Suena el despertador. Cinco minutos más... y a la ducha. Desayuno
express, metro. Voy a la uni, hago mis clases, tomo mis apuntes, vuelvo
al metro, llego a casa, hago la comida. Como, hago algo deberes, quizás
una mini siesta, voy a francés o alemán, vuelvo a casa, ceno, algo más
de estudio y fin del día. Después de horas de rutina, y antes de dormir,
me gusta leer. Nunca faltan los libros en mi mesita de noche y,
dependiendo del día, leo uno u otro, según el tipo de literatura que me
apetezca.
Es algo que he aprendido a amar gracias a mi madre. Desde siempre la he
visto leer, me ha llevado a bibliotecas y siempre me ha animado a
hacerlo, no como deber, sino como hobby. Sé que no sería la misma
si no hubiera leído desde niña, porque hoy no me interesarían los
mismos temas e incluso ni siquiera me gustaría escribir, sean relatos
cortos, redacciones o poesía.

Para mí no existen los libros mejores o peores, especialmente para
niños, siempre que lean. Cada tipología o género de literatura tiene
unas características, y, aunque como más variedad leas (creo que es)
mejor, ninguna puede ser mejor que otra. Como hoy ha comentado un
profesor en clase... En el fondo ¿Qué es tener la razón? ¿Qué es
realmente mejor y qué es peor? En temas tan subjetivos, no existe punto
intermedio. ¿Qué música es mejor? ¿Qué lectura es peor? Al final,
supongo que todo acaba reduciéndose a lo que te hace sentir. Qué
es aquello con lo que más te identificas, con lo que más te evades. En
tiempos de crisis, la gente necesita ese tipo de evasión.
Sin embargo, no conozco mucha gente a la que realmente le guste leer,
pero me da la sensación de que, con lo cara que se está volviendo la
cultura, va a ser lo que nos quede. Los libros son caros, sí, en las
librerías y grandes almacenes. Pero siempre quedarán los Encantes, los marchés aux puces,
mercadillos, tiendas de segunda mano, e incluso puntos de reciclaje.
Porque, en mi opinión, un libro jamás pasa de moda. Tiene un estilo o
refleja una época quizás, pero una vez encuentras aquellos autores o
estilos que más te gustan, puedes leer uno escrito hace 300 años como
uno escrito hace 3 meses.
iguiendo esta filosofía, hoy he leído
un artículo en el País (a parte de la noticia del momento sobre los Erasmus que seguramente acabe afectándome...) sobre una
iniciativa en Madrid llamada "Libros Libres".
Se trata de una librería en la ciudad en la que los libros ni se
compran ni se venden, están ahí para todo el mundo, y todo lo que está
dentro del local es gratuito. Piden una suscripción de 12 euros al año (
¡un euro al mes por una cantidad ilimitada de libros!)
aunque, si se quiere contribuir con algo más, mejor. Sin embargo, si no
se puede pagar ese dinero, ni siquiera es necesario. Otras maneras de
conrtibuir son llevar libros, café, comida... ¡Todo lo que se quiera y
pueda!
La
verdad es que me parece una fantástica idea. En una época en la que se
exigen precios baratos y, además, muchos realmente los necesitan, tener acceso a libros, a cultura, historia, lenguas, etc. de manera gratuita puede fomentar la pasión por la lectura y
hacer de nosotros, personas más ricas, más abiertas, más libres. Es,
además, una organización que puede hacerse muy familiar y cercana, puede
convertirse perfectamente en un lugar no sólo donde leer o tomar un
café, sino en un local donde debatir sobre grandes temas, sacar
conclusiones, soñar, crear, imaginar. Francamente, siento que el mundo
cada vez se queda con menos imaginación, y cosas así son las que pueden
ayudarnos a crecer, a madurar, a vivir. Y digo vivir, sí, porque, para
mí, cada libro es una experiencia. Será una experiencia nefasta o una
maravillosa, pero de cada libro aprendemos algo, aunque sea sólo que ese
autor, ese género o ese libro en particular no nos guste.
Así
que, sólo me queda pedir a mis lectores madrileños que, si les apasiona
la lecura, apoyen esta iniciativa, ya que necesitan algunos
suscriptores más para que resulte viable económicamente. Para más
información, su página web es
http://www.librerialibroslibres.org/
 |
| Librería Libros Libros de Madrid |
Quizás si tiene éxito en la capital, ¡acaben haciendo algo similar en Barcelona! (¡Aunque conmigo se arruinaban, hehe!)
¿No sería genial?
PD: el título "
Los libros me enseñaron a pensar y el pensamiento me hizo libre..." es una frase que le cojo prestada a mi artista favorito Santi, cuyo blog (http://lifadrim.blogspot.com.es/), por cierto, ¡recomiendo infinitamente!