domingo, 18 de diciembre de 2011

sunrise

             
La brisa matutina mecía su pelo castaño. El sol hacía brillar sus ojos de manera especial. Tenía la mirada perdida en algún lugar de aquel inmenso mar que lo hacía parecer insgnificante, acurrucado en la hamaca de aquel ostentoso balcón. Incluso yo era capaz de sentir en cada poro de mi piel la melancolía del ambiente, la tristeza con la que sus manos se deslizaban por los cojines, en busca del cariño de alguien que no estaba a su lado. Tenía un aspecto tan desolador, parecía tan solo, tan perdido... Sin que supiera que lo obersvaba desde el umbral de la ventana, sentí unas ganas inmensas de ir y abrazarlo súbitamente, protegerlo con mis finos brazos de aquello que lo atormentaba y lo hacía parecer tan indefenso ante el mundo. Sumergida en mi imaginación, descubcrí que él ya había percibido mi presencia cuando empezó a hablarme.
          

v

  
[...] ¿Dónde están los hombres que cantan "I could die for you"? ¿En qué lugar se han perdido los Nerudas del siglo XXI? ¿Dónde están los hombres que lloran y no lo niegan? ¿Los que, aunque no sepan cómo hacerlo, intentan sincerarse, escribirte una carta de amor?

¿Dónde están los hombres que aman?

Aunque, en mi caso, debería preguntarme, ¿dónde, en qué rincón de mi corazón está ese lugar para amar? Para no huir, ni temer, para ser capaz de enamorarme tan tan tan fuertemente que me cueste respirar? ¿Dónde se pulsa el botón que destruya las murallas que han rodeado mi corazón?

Pido demasiado, lo sé. Pero es lo que nos venden en películas, libros, series... La perfecta relación entre el romanticismo más victoriano y el sexo más rudo y salvaje dentro de una relación de pareja que, para colmo, resultan ser mejores amigos. 


Supongo que no puedo buscar ahoa el amor de mi vida, es más, no crea que pueda ni deba. Como escuché en algún lugar, debería ir en busca y captura del rollo de mi vida. Dejar de creer en las historias de amor que me contaban de niña. Ydejar tanto lo superficial como lo demasiado profundo, todo a un lado, apartado, desterrado. Por una vez, hacer que valgan las medias tintas, el mundo tiene un precioso abanico de grises matices. Sin prisas, sin agobios, sin esperanzas. Viviendo.

 

merci


sábado, 17 de diciembre de 2011

tengo ganas de ti

“-Ah, eso, así me gusta. Le pinté el cuerpo; la desnudé totalmente y después empecé a pintarla. Pinceles de témpera caliente sobre su cuerpo, arriba y abajo, sumergiéndolos de vez en cuando en el agua caliente. Hasta sus mejillas adquirían color sin que yo interviniera. Le pinté encima de las braguitas que acababa de quitarle (…). Parecía enloquecer ante las pinceladas calientes de placer.
-¿Y luego?
- Presa de un orgasmo cromático, ella quiso darle color a mi pincel.
- ¿Que traducido quiere decir…?
- Que me hizo una mamada.
”

Tengo ganas de ti, Federico Moccia
              

en el límite de lo infinito


jueves, 15 de diciembre de 2011